Una mujer bajo la influencia (1974) Por Luigi De Angelis

Una mujer bajo la influencia

Filmado y distribuido de modo atípico, este film es como ningún otro. Esta revelación se produce en el mejor de los sentidos, pues da cuenta del carácter pionero y original de la obra de John Cassavetes, padre del cine independiente. Es justamente la dirección, en conjunto con las intensas interpretaciones de Gena Rowlands y Peter Falk, lo que confiere vitalidad y una sensación de experiencia vivida a este drama que disecciona con extraordinario detalle la crisis de una pareja de clase trabajadora.

 La agresividad, la fragilidad de la estabilidad mental, la encrucijada de la mujer a partir del movimiento feminista y los brutales efectos de la presión social, son los complejos temas abordados por Cassavetes en esta cinta. Con escenas largas y extenuantes, alto grado de improvisación en la construcción de éstas y un estilo visual que evoca al cinéma vérité, ver esta película, para mí, se tradujo en una experiencia en todo el sentido de la palabra; es imposible no sentirse retado, conmovido y agotado luego de verla.

 En cuanto a las actuaciones, si bien Peter Falk es excelente en el papel de un hombre que ama a su esposa pero falla en sus intentos por comprenderla, es Gena Rowlands quien captura íntegramente el interés. La actriz se entrega al personaje por completo, adopta sus manerismos, se sumerge en el mundo interior de éste, absorbe su profunda sensibilidad y logra la maravilla de transmitir la desesperación de una mujer que no puede conformarse con los límites que su contexto le impone y la ferocidad de su lucha física y espiritual por ser la mujer que es y no la que la sociedad quiere que sea.